Un último abrazo a mi perro… y, de repente, el veterinario se quedó impactado.
Un momento maravilloso Con el corazón encogido, me arrodillé junto a Rex, mi fiel compañero de los últimos doce años, y le abracé con fuerza por última vez. Mientras el veterinario preparaba la inyección, las lágrimas corrían incontrolables por mi rostro y el mundo entero parecía detenerse. Pero en ese mismo momento, la expresión del…